después de varios
años de convivencia. Los estudios realizados sobre la atracción personal
demuestran que nuestras preferencias cambian después de la adolescencia,
por la parte femenina se busca una pareja que represente "brillo social,
don de gentes"...y ternura y afecto por la parte masculina.
Alrededor de los treinta años tanto hombres como mujeres buscan en su
potencial pareja aficiones comunes, afinidad laboral... una persona
con la que poder compartir nuestra vida. Es bastante difícil pronosticar
el éxito o el fracaso de una relación en su inicio, mucho más teniendo
en cuenta que, cuando se inicia una relación las personas tendemos a
comportarnos inconscientemente de una forma distinta a como somos realmente.
Pero si que se puede pronosticar la gravedad de los conflictos que aparecerán
en función del carácter. En este sentido existen cuatro tipos básicos
de persona:
-Carácter Asertivo. Exponen sus ideas con claridad. Con ellos
los problemas se suelen solucionar fácilmente. Suelen ser compatibles
con cualquier persona.
-Carácter agresivo. Hablan de los problemas partiendo de la base
de que ellos tienen razón y tan solo funcionan si se unen a personas
dialogantes o agresivas como ellas. Suelen haber peleas habituales,
pero saben encontrar la solución.
-Carácter sumiso. Suelen ser personas acomplejadas que suelen
aceptar lo que su pareja dice. Cuando se juntan con personas agresivas
su personalidad queda anulada.
-Carácter agresivo-pasivo. Suelen ser los más conflictivos. No
dicen lo que quieren pero suelen exigir que su pareja lo sepa. Identifican
este desconocimiento con la falta de amor y el desinterés.
¿SE ATRAEN LOS POLOS OPUESTOS?
Hay una teoría muy extendida que argumenta que personas con caracteres
muy distintos se atraen porque se complementan. Estas son relaciones
de compensación, que muchas veces tienen un resultado difícil, ya que
están basadas en la dependencia. Lo que suele ocurrir en estas parejas
es lo siguiente:
En un principio es una relación gratificante para el miembro de la pareja
de carácter más débil porque su compañero le resuelve todos los problemas.
Al pasar el tiempo, la persona débil aprende a ser fuerte y deja de
depender de su pareja, con lo que la relación se rompe; sino es así
la relación de dependencia será cada vez mayor, el sumiso vivirá para
la relación y tendrá miedo de que esta se rompa, el dominador sentirá
como una carga de que la otra persona dependa de él. Ninguno de los
dos disfrutará de la relación.
¿PORQUÉ TROPEZAMOS DOS VECES?
¿Porqué iniciamos relaciones abocadas al fracaso? Parece que los errores
más comunes que solemos cometer son: Tendemos a vincularnos demasiado
jóvenes a una persona, lo que puede provocar que evolucionemos de forma
distinta y después la relación no funcione al tener intereses y valores
distintos. Estereotipamos a las personas con poca información, lo que
hace que tengamos una imagen que es ficticia y no real. Presuponemos
que ciertos rasgos de personalidad van unidos, de forma que si una persona
es simpática, también ha de ser inteligente. No hacemos suficientes
preguntas, preferimos ocuparnos de las cosas positivas y de las razones
que nos permiten amar a una persona y no analizar las cosas o puntos
que nos separan o que no nos gustan. Por miedo a que la relación no
funcione, transigimos prematuramente creando una falsa sensación de
armonía auto-engañándonos.
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