Celestina profesional (El Periódico de Catalunya; Domingo 1 de junio de 2003)

Por Luis Miguel Marco en El Periódico de Catalunya el Domingo, 1 de junio de 2003

“Relacionarse es fácil. Conocer gente está chupado. Otra cosa distinta es buscar la pareja con mayúsculas”, afirma de entrada Conxita Casacuberta. (…) “Para que una persona acuda a una agencia matrimonial ha tenido que hacer una reflexión profunda y estar dispuesta a dar el paso”. Esta psicóloga lleva 28 años encajando -es el verbo que utiliza- parejas en el ámbito de Catalunya y Andorra. Y de entrada le gustaría dinamitar unos cuantos tópicos: “La media de edad de las personas que acuden a una agencia matrimonial no es tan alta como la gente cree, ni el nivel cultural es bajo ni acuden porque tengan problemas para relacionarse”. No hay perfil que valga, y aunque aquí preservan la privacidad e identidad de sus clientes, sí explica que la mayoría busca una nueva oportunidad tras dejar atrás otra historia o es alguien que ha estado demasiado tiempo volcado en su trabajo como para plantearse una relación estable.

El método es simple: “Entrevistamos a los clientes, y sólo si creemos que podemos ayudarles, aceptamos el caso. (…). Es un trabajo transparente, sólo hacemos de filtro. Buscamos afinidades, lo que no controlamos es la química. Tampoco podemos garantizar que lo que empieza bien, acabe bien”, explica esta celestina moderna. Ayer mismo, unos clientes le invitaron a una boda a la que no acudirá. “Se conocieron hace mes y medio”, comenta.

Casacuberta conoce las cifras: casi tres millones de españoles viven solos; una de cada tres bodas acaba en divorcio… Pero ella confía en lo de la media naranja. Elude hablar de las agencias de contactos. “Cada uno es libre de hacer con su cuerpo lo que quiera, pero lo que yo no haría nunca es ofrecer un catálogo de fotos de chicas de otros países para que tú elijas la que más te plazca”. Prefiere navegar por otras aguas y hace un par de años creó UNIFORUM, dirigido a gays y lesbianas. “Muchos homosexuales quieren algo más que un ligue, y el matrimonio entre gays está ya a la vuelta de la esquina”, dice convencida.